El Real Madrid arrancó el partido sabiendo muy bien qué hacer. La idea era jugar muy juntos y buscar el balón en largo a la espalda de la defensa del Barcelona, aprovechando la velocidad de Ronaldo y Benzema. No importaba que los de Guardiola acumulasen posesión sin hacer daño arriba. Y la idea de juego no pudo salir mejor. En el 11’ balón en profundidad de Benzema para Cristiano Ronaldo, que se interna en el área y bate de fuerte disparo a Pinto. 1-0 y el Bernabéu estallaba de júbilo. El Barcelona notó el golpe, pero siguió jugando a lo suyo. Dos grandes paradas de Casillas evitaron el empate visitante, pero el capitán blanco mantuvo por delante a los suyos hasta el descanso.
La segunda mitad arrancó con el gol de Puyol de cabeza en el 48’ a la salida de un córner. El 1-1 dejó tocado al Real Madrid. Los visitantes empataban muy pronto y tocaba remontar. En el 57’, gran centro de Altintop desde la banda derecha para que Benzema, con un gran remate de cabeza, estrelle el balón en el poste con Pinto ya batido. Pudo ser el 2-1 pero la mala suerte se alió con el Madrid. Mourinho movió el equipo en busca de una reacción para ganar el partido. Dio entrada a Özil y a Callejón y sacó del campo a Higuaín y Lass. El técnico portugués buscaba más posesión y profundidad en el ataque.
Ahora toca centrarse en la Liga, donde el Real Madrid es líder destacado con cinco puntos de ventaja sobre el Barcelona. El domingo visita el estadio blanco el Athletic y los tres puntos son fundamentales para cerrar la primera vuelta con una cómoda renta. Tras la Liga tocará pensar en la Copa y en buscar la remontada en el Camp Nou. Que nadie piense que el Real Madrid tira la Copa. No va con su historia ni con su filosofía. En Barcelona, los de Mourinho buscarán el pase a semifinales. Los vigentes campeones no la van a regalar.
Nenhum comentário:
Postar um comentário