Que el portugués y el argentino se repartan año tras año los récords y premios individuales y colectivos en el planeta fútbol obliga a Magic a echar la vista atrás para recordar las encarnizadas batallas de sus Lakers contra los Celtics de su enemigo Larry Bird. "Por su puesto, siempre me medía a mí mismo contra Larry. Me encantaba derrotarle y odiaba que me ganase. A estos dos (Cristiano y Messi) les ocurre lo mismo", reconoce el, para muchos, mejor base de la historia.
"Cada año marcaba en mi calendario las fechas de los partidos en los que me iba a enfrentar a él. Los dos partidos de liga regular frente a Boston eran especiales y, por supuesto, siempre quería jugar contra ellos en las Finales", comenta al periodista de la 'ESPN' Marc Stein. Una rivalidad que levantó a la deprimente NBA a mediados de los 80 y que supuso los cimientos de lo que hoy es: una Liga de excelente salud y seguida por todo el globo terráqueo. Y es que, al igual que ocurre con el Real Madrid y Barcelona, los Lakers y Celtics también eran (y aunque ahora parezca difícil decirlo siguen siendo) los equipos más laureados, admirados y respetados.
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