En las últimas semanas, Luis Suárez ha pasado de ser un demonio a ser un santo en Liverpool, de hecho ha llevado el brazalete de capitán en la ausencia de Gerrard. Su deseo de salir del club en verano le generó gran antipatía entre la afición, pero el hecho de haber marcado ya 17 goles en lo que va de Premier, y eso que se perdió cinco partidos por sanción, le han devuelto la condición de ídolo.
Sin embargo, en la mente de Luis Suárez sigue estando el deseo de marcharse, sobre todo si es el Real Madrid el que le llama. Y es que el club blanco es su destino preferido, antes incluso que el Barcelona, a pesar de que su agente sea Pere Guardiola, el hermano del ex entrenador del Barça, ahora en el Bayern.
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